Relatos calientes de mujeres casadas


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Archivado en relatos_hablados, ver noticia completa, me encantan los juguetes.
Le confirme a este hombre que me quedaria en su casa y que a la mañana siguiente me volvia, pero todo esto sin sospechar nada de lo que estaba por venir.Toño asintió moviendo la cabeza levemente y salimos los tres en busca del placer.Hector se habia quedado dormido totalmente y Juan me miraba con picardia, le dije que no daba mas, que mañana la sigueramos.Me da gusto escuchar eso, que bueno que eres responsable y haces todo correctamente, por cierto, no se te olvidó nuestra cita?Lorena: Hasta hace un par de meses no se me había ocurrido serle infiel a mi marido pero conocí un hombre que me hizo descubrir la puta que hay dentro.Marcela: Esa es una de mis fantasías, hacerlo con una persona que acabo de conocer y que no volveré a ver.El sexo de Lorena respondió al estímulo y la rubia se apretó contra mi mano.que ya había ubicado al clítoris y lo estaba estimulando con dos dedos, rápidamente y de arriba hacia abajo.Mmmmmm que calentón me estaba dando.Vamos, quiero verte hacer algunas de las cosas que me has contado por email, me dijo.Yo movía el culo, en busca de su polla, aprentándolo fuerte para darle más gusto.Cuando mi esposa vio eso se quedo dura por que ella nunca había sido penetrada por algo tan grande, menos yo que seguía virgen de verga en mi culito.Yo me metía el dedo en el ano, mientras con la otra mano me separaba las nalgas para que me viera mejor.


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